HEGEL

 

(Capítulo XI. Principios de Filosofía. Adolfo Carpio)

Hegel parte de la filosofía anterior y construye su sistema como la superación y la culminación de todo el pensamiento filosófico.

Para la filosofía prekantiana la realidad se ofrece como un conjunto de substancias o cosas en sí. El ser substancia implica ser independiente. La substancia es en sí, la demás es en otro. Las relaciones en última instancia le son exteriores, no afectan su ser más propio, su intimidad.

Hume puso en duda esta creencia. Afirma que nuestro conocimiento se reduce a los accidentes y que es la costumbre lo que nos lleva a la noción de substancia.

Kant concluyó que la noción de substancia no es más que una categoría, una ley de enlace a nuestras representaciones. Aunque admitía la existencia de cosas en sí como algo incognoscible. Nuestro conocimiento es fenoménico. Hegel admite que hay algo en sí, pero no lo conocemos como tal, sino sólo como se nos muestra. Significa convertir el conocimiento en pura ilusión.

Hegel elimina la hipótesis de que la realidad esté constituida por substancias y la hipótesis kantiana de las cosas en sí incognoscibles. Hegel va a pensar la realidad como un conjunto de relaciones.

Lo absoluto será la relacionalidad. Este relacionismo se opone al substancialismo. El ser-en-sí, se divolverá en el ser-en-relación-con. Las substancias en toda su realidad se desplegarán en una riquísima trama de relaciones.

Si intento determinar lo que soy aisladamente de los demás me convierto en fantasma de mí mismo.

Las relaciones son en su conjunto sistemático la verdadera naturaleza de las cosas. Lo aislado es contradictorio y se anula a sí mismo.

Esa unidad superior en que tesis y antítesis están puestas juntamente la llamaremos síntesis.

La dialéctica: constituida entonces por tres momentos: afirmación, negación y negación de la negación.

Esta operación mediante la cual a los dos primeros momentos se los elimina en su independencia absoluta y a la vez se los conserva en tanto momentos de la totalidad, la llama Hegel “aufhebung”= superación.

La dialéctica es la estructura misma de la realidad integrada por oposiciones, por contrastes y tensiones. Cada oposición requiere de un tercer momento que es la conciliación (versönung).

La síntesis contiene dentro de sí los momentos anteriores. En lugar de la dispersión se da pues una concentración, una concreción cada vez mayor, porque cada nueva síntesis resulta más determinada, más completa que todas las anteriores.

La realidad es comparable a un organismo donde nada se da aislado, sino donde todo termina por relacionarse consigo mismo. Todo organismo es una totalidad de partes.

Cada elemento cumple una función dentro del todo. Es esencial cada elemento y la disposición según la cual se lo ha colocado, de tal modo que cada parte desempeña un papel determinado que da sentido a la totalidad.

Lo concreto es crecer con. La relacionalidad universal no es una serie que se perdería en lo indefinido, sino que resulta inteligible porque las distintas partes quedan integradas en la unidad absoluta, el verdadero absoluto.

La verdadera realidad de la substancia consistía en manifestarse, en mostrarse, ya que su verdadera realidad la expresaba negándose a sí misma como instancia aislada e independiente y articulándose en la plenitud de sus relaciones.

El ser de algo es su manifestación.

Lo que algo es no consiste en estar encerrado, como encapsulado en sí mismo, sino que su ser es salir de sí. El ser es aparecer.

Conciencia o espíritu: tiene la propiedad de aparecer ante sí mismo, de ser a la vez sujeto y objeto para sí mismo, de re-flexionar.

La realidad puede pensarse como un proceso de retorno sobre sí mismo, en que el objeto termina por revelarse idéntico al sujeto, el ser como idéntico al pensar.

El sistema de relaciones es un sistema orgánico de relaciones que el espíritu mismo constituye y que lo constituyen. Es la libre actividad del espíritu mismo.

Hegel propone reconstruir o exponer en el pensamiento toda la realidad: realidad que es pensamiento-espíritu. Vendrá a darse una completa coincidencia entre el pensamiento que piensa la realidad y la realidad que es pensamiento.

Si la realidad es en su raíz pensamiento. El sistema se dividirá en tres partes principales:

1.     La lógica- estudia la idea en y para sí. Antes de manifestarse.

2.     Filosofía de la naturaleza – la idea en su ser-otro. Extraña para sí misma, ignorada por sí misma.

3.     La filosofía del espíritu – que se ocupa de la Idea que es su ser-otro en la naturaleza. Regresa a sí.

LA LÓGICA

Es el estudio del a idea. Esta constituye el fondo, la estructura, el entramado o el plan de toda realidad. Parte de la noción más simple. Este concepto es el de ser (afirmación o tesis). El punto de partida es el ser en general, el ser indeterminado. En cuanto se lo determina, ya no se habla del ser puro.

El ser tiene su antítesis en la nada. Siendo el ser y la nada absolutamente diferentes son inseparables.

La verdad del ser y de la nada reside en su conversión recíproca, en el paso del ser a la nada y de la nada al ser. En el movimiento que remite del uno al otro y viceversa: en el devenir.

El devenir es la negación de la negación o síntesis. El devenir es superación dentro de la cual aquellos desaparecen en su oposición inmediata para resultar conciliados, armonizados como momentos no separados, sino solitarios de una estructura superior.

La síntesis a la que se ha llegado se convierte en tesis para una nueva síntesis.

La lógica se divide en objetiva y subjetiva. La objetiva se subdivide en doctrina del ser y doctrina de la esencia.

LÓGICA OBJETIVA

Doctrina del ser: lógica de la mera descripción.

La Doctrina del ser responde a las categorías kantianas

-            Matemáticas: cantidad, unidad, pluralidad, totalidad.

-            De Cualidad: realidad, negación y limitación)

 

 

Hegel las divide en categorías de cualidad (el ser =la nada, el devenir, el ser-determinado y el ser-para-sí), categorías de la cantidad y de la medida.

 

 

La lógica de la esencia: es lógica de la explicación. Introduce una visión doble del mundo. De manera que la realidad se ofrece en el plano fenoménico y nouménico. Categorías que marchan a pares (interno-externo, todo-parte, substancia-accidente, causa-efecto)

Las categorías de la esencia corresponden a los grupos de categorías kantianas

- Dinámicas

--- Las de relación: substancia-accidente, causa-efecto y acción recíproca

--- Las de modalidad: posibilidad, existencia y necesidad.

 

Hegel las divide en categorías de la esencia, el fenómeno y las de realidad efectiva o actualidad.

 

 

La esencia representa lo que algo es cuanto está analizado y explicado, el momento en que se da razón a ese algo y de tal modo el ser queda conectado con su fundamento= qué es, por qué y de dónde procede.

La esencia es refleja porque nos encontramos con ella bajo la luz reflejada por los elementos con que está relacionada.

LÓGICA SUBJETIVA

Encara la realidad en su verdadero aspecto. No como conjunto de cosas o substancias, sino como un sujeto inteligente que se realiza a través de ellas. Puesto que la realidad en última instancia es vida espiritual y lo propio del espíritu es obras conforme a fines, proponerse metas. Se aplica la categoría de finalidad.

El concepto señala el para -qué de cada cosa, expresa la finalidad, la razón sustentadora y creadora. El concepto es la capacidad de efectuar la transición de lo potencia a lo actual.

Las categorías que aquí se encuentran son las de:

 

-            Subjetividad: concepto, juicio y silogismo

-            Objetividad: mecanismo, quimismo y teología

-            La idea: vida, idea del conocimiento e idea absoluta

 

La idea absoluta: una especie de gigantesco concepto que abarca dentro de sí y sistemáticamente todos los anteriores (ser, nada, devenir, algo, necesidad, causa, finalidad, etc.) de manera orgánica y articulada donde cada una de las categorías ocupa su lugar respectivo dentro del conjunto como los miembros y órganos dentro de un ser vivo.

La idea absoluta es el sistema orgánico de todas las determinaciones del pensar.

LA NATURALEZA

Es la idea que se ha puesto fuera de sí. La auto-enajenación de la Idea, su ser-fuera-de-sí. Lo característico de ella reside en ser-fuera-de sí. En la exterioridad.

La idea en esta marcha fuera de sí constituye la naturaleza, recorre diversos momentos, desde los más inmediatos hasta los más complejos, que se agrupan en tres grandes secciones.

1-     La mecánica. Corresponde a las categorías de la cantidad. Se estudia el espacio, su negación, el tiempo y el movimiento como síntesis de ambos.

2-     La física- química. Que corresponde a las categorías de la cualidad. Se estudian los elementos, la cohesión, el sonido, la luz, el calor, la electricidad, el quimismo

3-     La orgánica. Que se ocupa de los seres vivos.

La idea que se ha alienado en la naturaleza tiene que iniciar el retorno hacia sí misma, la idea regresa a su hogar, es decir, hacia su interioridad misma. Esta vuelta tiene lugar en el hombre lo que se llama espíritu. La idea se va encontrando a sí misma.

Lo característico del espíritu se halla en la interioridad y la libertad.

Para llegar a ser en acto lo que es en potencia, el espíritu tiene que hacerse a sí mismo, desenvolverse, devenir.

El espíritu a lo largo de su marcha tiene que recorrer diversas etapas según el ritmo dialéctico fijado por la Idea. Esas etapas tienen tras grandes divisiones:

El espíritu subjetivo, el espíritu objetivo y el espíritu absoluto.

1.EL ESPÍRITU SUBJETIVO

Conjunto de las funciones anímicas o psíquicas del hombre individualmente. Podría decirse que su estudio constituye una psicología. El espíritu no es todavía para sí, sino sólo para el individuo.

El espíritu subjetivo se esfuerza en llegar a la conciencia de la libertad, desde las manifestaciones más rudimentarias de la vida psíquica.

Se subdivide en:

Antropología – temperamento, sensación, hábito…

Fenomenología – conciencia (sensible, percepción, entendimiento), autoconciencia y razón.

Psicología – espíritu teorético o cognoscente (intuición, representación y pensar), el espíritu práctico (voluntad = sentimiento práctico, impulsos, arbitrio y felicidad) y el espíritu libre (la voluntad que se determina a sí misma).

2. EL ESPÍRITU OBJETIVO

La voluntad libre, la persona tiene que darse a sí misma una esfera exterior de su libertad. La libertad se realiza en el mundo de los hombres en tanto que ente social.

El espíritu objetivo se divide en:

Derecho – formas exteriores de la convivencia. Se subdivide en propiedad, contrato e injustica.

Moralidad – la conciencia moral. Se ocupa de la vida moral individual, privada, en su aspecto interior como conciencia moral.

La eticidad – se ocupa de las instituciones sociales. Resuelve la tensión entre pura exterioridad del derecho y la pura interioridad de la ley moral. Entre la voluntad particular y la universal hay una tensión, que al individuo se le aparece como obligación, como deber ser. Sus divisiones son: familia, sociedad civil y Estado.

El verdadero Estado armoniza lo universal con lo particular. El Estado es la realización de la libertad. Y en él el individuo resulta determinado.

Dentro del estudio del Estado se distinguen: constitución, derecho internacional e historia universal. Bajo la constitución hay tres momentos (monarca, ejecutivo y legislativo).

En cuanto el espíritu se despliega en la historia, Hegel lo llama “espíritu del mundo”, puesto que dirige la historia. En cada momento de la Historia hay un pueblo que lo expresa de la manera más adecuada, y es el dominante. Coincide con el espíritu de la época (zeitgeist), el espíritu del pueblo (volksgeist).

3.EL ESPÍRITU ABSOLUTO

El espíritu que se ha arrancado de la naturaleza para volverse hacia sí mismo como espíritu subjetivo (tesis), que luego ha creado un mundo humano objetivo (antítesis) tiene que regresar hacia sí en un movimiento que supere a la vez la subjetividad y la objetividad. Es el espíritu absoluto (síntesis).

El espíritu reconciliado consigo mismo. En efecto, tanto el espíritu subjetivo como el objetivo son unilaterales.

El espíritu absoluto es consciente que se tiene por objeto a sí mismo en cuanto reconoce que todo objeto es posible no es sino él mismo. El espíritu realiza su verdadera esencia que es la infinitud.

Es el momento de autoconocimiento de la totalidad.

El espíritu absoluto recorre en su desarrollo tres momentos: arte, religión y filosofía.

-            En el arte la idea se siente pues aparece en la inmediatez de los sentidos. Tiene forma sensible y contenido. Es el brillar de la idea. Señala tres momentos: arte simbólico, clásico y romántico que se relacionan con arquitectura, escultura y la pintura-música-poesía.

-            En la poesía distingue la épica (describe acciones), la lírica (se ocupa de la subjetividad), dramática (reúne las dos anteriores acción y sentimiento)

-            La religión – un pensamiento envuelto en ropaje imaginativo y por lo tanto todavía atado a lo sensible. Fases: religión natural, religiones de la individualidad y absoluta.

En la religión aun subsiste la dualidad entre lo finito y lo infinito, entre hombre y Dios. La relación se capta en la forma de representación. Solo la razón supera tales oposiciones. La historia de la filosofía sigue un proceso dialéctico. La idea alcanza el conocimiento completo de sí.

Parménides (el ser puro), los sistemas orientales y el budismo (la nada), Heráclito (el devenir) los atomistas (ser-para-sí) hasta llegar al a filosofía de Hegel en la que se contienen y superan todos los sistemas anteriores. La idea alcanza su autoconocimiento.


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